sábado, 17 de septiembre de 2011

Poco a poco esto va cogiendo color

Ya vamos entrando poco a poco en la rutina.
Después de la difícil primera semana, las cosas van encauzándose y recorriendo un camino algo mas suave y tendido.
También he de decir que no se acabaron los problemas en los siguientes días. Después del piso llegó la uni…durante la semana de matriculas me entere que el SAAS (viene siendo el que me paga la carrera) no garantizaba el dinero el año que viene y que en vez de pagarme los dos años pagarme solo uno. Después hablando con la puta UBU me dicen que las asignaturas que yo pensaba convalidar equivalen con otras que a mi no me interesaban.
Así que como os podréis imaginar con semejante panorama el viernes tenía un cacao en la cabeza que ya no sabía ni que quería hacer con mi vida. Son esos momentos en los que te planteas todas las posibilidades, hasta la de volver a casa porque las cosas aquí no son como me las habían pintado.
He ahí donde entra en juego una buena madre, la cual desde Burgos (Camino a Santiago) me aclaró bastante las ideas.
Pasé ese fin de semana decidiendo qué camino iba a tomar y ya por fin el lunes me matriculé en la UBU con la intención de llevar dos carreras mas o menos a la par. Convalidaría tres asignaturas que hago aquí y aparte me examinaría en Burgos de otras.
También he de decir que esto de Bolonia es alucinante…cuando me enteré que iba a tener 10 horitas de clase pensé que sería cosa del Scotish Accent pero NO!! Habia escuchado bien, 10 horas ni una mas ni una menos…los miércoles fiesta, a las tardes nada…yo no se luego cuanto trabajo me van a mandar pero tiempo libre voy a tener un rato!!
En clase somos cuatro jodidos gatos (salvo una asignatura común en varias carreras). Estamos los Spanish por un lado y luego el resto, que yo pensaba que al ser pocos se llevarían entre ellos y harían sus cenillas y tal pero me da a mi que aquí cada uno lleva su rollo.
Aparte de esto también he tenido tiempo para el recreo y esparcimiento jajaja. Ya se lo que es salir de farra y que cierren los bares a las 3 de la mañana, la Best, Caledonian, Tennants y alguno otra cerveza (Ale) Ah!! y por supuesto el Scotch Whiskey. Qué malo está…
El domingo pasado estuvimos haciendo un free tour por la ciudad y la verdad que merecen la pena!!
Con el paso de los días voy conociendo esos rinconcillos de la ciudad que pasan desapercibidos para los turistas pero que la gente de aquí tiene conoce bien.

Ya tengo bici!! El otro día me compré una de segunda mano por 50 pounds y es una gozada moverte en bici x edimburgo…sta todo a un tiro piedra.

En definitiva…poco a poco esto va cogiendo color

PD: Gracias Jon por el detalle ;D

lunes, 5 de septiembre de 2011

Primera semana...


He elegido esta foto porque creo que define a la perfección como transcurrieron los primeros días de esta nueva odisea.
Ya la salida de Irlanda fue un tanto movida. Tenía el vuelo a las seis y media de la mañana y cuando me puse a facturar a eso de las 4 y media va y me dice la del mostrador que llevo 5 kilos de sobrepeso y que cada kilo son 20 €. Ahí empezó mi desesperación cuando vi que no podía dejar nada porque llevaba lo básico así que a pasar por el aro y a pagar 80 € más. Me cague en Ryanair y su puta madre unas cuantas veces pero bueno.
Una vez en Edimburgo me fui a la oficina de turismo y allí me toco esperar media horita a que abriesen. Solamente cuatro turistas y un estudiante con una híper maleta y una mochila gigante andaban por allí a esas horas.
Después de comprar el callejero estuve deambulando por Princess St…que si primero al banco a cambiar dinero, que si luego a comprar un bono para el autobús y ya por último a comprar un móvil.
Puesto que no tenía techo bajo el que dormir ni esa noche ni ninguna otra me fui a la universidad a ver si por un casual tenían habitaciones para estudiantes para una semana que era lo que calculaba yo que me costaría buscar piso. Mi primera situación un poco embarazosa se dio aquí…la situación es fácil de imaginársela; jornada de puertas abiertas en la universidad, todo el hall lleno de estudiantes de 18 años que no saben que van a hacer y en eso llego yo con la maleta a preguntar por algún tipo de habitación. Como os podréis imaginar me convertí en el centro de atención durante un instante, mas vale que salí pronto de aquella situación porque por supuesto no tenían nada para mí.
De allí me fui a ver el primer piso con el que llegó el primer fiasco pero también la primera buena noticia del día. El piso era para compartir con la dueña pero por lo menos me ofreció por un módico precio pasar las dos primeras noches en un sofa-cama así que si por lo que sea ese día no encontraba nada tenía techo donde echar el cuerpo y lo importante: donde dejar la maleta.
Aunque no había desayunado nada no tenía mucha hambre puesto que la noche anterior me había metido entre pecho y espalda un bocadillo que me había hecho yo con el que podía vivir una familia durante una semana. No obstante algo tenía que comer para pasar el día así que me compré un cartón de leche y junto con los cereales que me había traído de Irlanda y un vaso que había pedido en una cafetería me tome un par de buenos vasos de leche con cereales que la verdad que me vinieron de perlas.
Después de “comer” me fui hacia donde había quedad para ver otro piso y la verdad que con el segundo piso la cosa cambió bastante. En el piso vivía un chico de China (Alan), al que agradezco todo lo que me ha ayudado. El piso estaba bastante bien, era un piso antiguo (techos altísimos) pero era habitable. Le volvía a contar a Alan mi problema y me dijo que la habitación estaba vacía y que por un módico precio me podía quedar también dos noches puesto que el fin de semana venía un amigo suyo a ocupar la habitación. Yo sabía perfectamente que iba a dormir allí esa noche pero me parecía un poco fuerte llegar y sin conocerle de nada dejarle todas mis cosas allí así que me fui a ver el tercer piso con todas mis cosas aun encima.
El tercer piso que iba a ver sabía perfectamente que no me iba a gustar porque era para convivir con la dueña y además estaba a tomar por culo del centro por lo que fui a verlo mas que todo por no quedar mal con la dueña. Cual fue mi sorpresa al descubrir en aquel piso a un chaval de Burgos que iba a estudiar lo mismo que yo y con el que me había puesto en contacto a través del correo electrónico. ¡Qué pequeño es el mundo!
De allí me volví a casa de Alan y a la noche vi que el viernes podía quedar para ver otro piso y que además me ofrecía la posibilidad de dormir el fin de semana. Esa noche no dormí mucho y eso que llevaba una noche en blanco.
Al día siguiente me fui a ver el piso y cual fue mi sorpresa al saber que podía pasar las noches del sábado y del domingo allí. Después de ver el me fui a conocer la ciudad y la verdad que con eso de que estaba aun inmersa en el festival no la pude disfrutar mucho porque no cabía un alma por la calle. A eso de las 3 de la tarde me fui a tomar un café y a darle otra vez a los pisos haber si por un casual podía concretar otra cita pero mi empeño fue en vano.
Volví a casa sabiendo que si quería tenía mi alojamiento solucionado, solo tenía que pagarle el depósito a Alan y ya tenía mi techo. Esa noche la verdad que estaba algo más tranquilo pero aún me quedaban un par de días de mudanzas.
El sábado por la mañana me fui temprano a la casa a dejar la maleta. La señora con la que yo había estado el día anterior ya no estaba y en su lugar había dos chicas muy simpáticas a las que también agradezco enormemente el favor que ahora voy a detallar. Sin perder un minuto me fui a conocer Edimburgo de una vez. He aquí la parte gorda de la historia…a eso de la una y media recibo un mensaje que dice así: “I am sorry, have to go away for weekend, hope you find another place”. La verdad que por un instante me quedé bloqueado pero luego ya vi que tenía que reaccionar y buscar un jodido sitio donde pasar las noches del fin de semana. Mapa en mano me fui hacia una parte de la ciudad en la que suponía que habría Bed&Breakfast disponibles. De camino me topé con un Youth Hostel y allí me dieron una lista de sitios donde pasar la noche. Mientras deambulaba en busca de una cama vi que en un bloque de pisos había un piso que se alquilaba y se podía ver así que subí a preguntar si podía pasar dos noches allí pero tampoco la suerte estuvo de mi lado. Allí coincidí con otro español que venía a estudiar y también estaba buscando piso y me dijo que el estaba en un hostel bastante cutre  que no aparecía en la lista que me habían dado en el Youth Hostel así que me fui para allí rezando porque tuviesen un rinconcillo para mi. Aquel día no era mi día…tampoco tenían sitio para mi. En aquel momento la desesperación empezó a apoderarse de mí y empecé a pensar realmente dónde cojones iba a pasar la noche si me quedaba en la calle. Eran las seis de la tarde y aun no había hecho ni probar bocado así que visto el panorama me fui a un supermercado a comprar un trozo de pan con un poco de queso para ver si comiendo algo me inspiraba un poco. Mientras me comía el bocadillo apareció una chica a comerse su bocadillo así que en cuanto acabé el mío me arme de valor y le pregunté haber donde dormía. Le conté mi situación y la verdad que me dio una respuesta que no era la que yo quería pero bueno. Me dijo que al lado había un Hostel barato y que preguntara haber si tenían sitio en vez de decirme que me hacía un sitio en la alfombra de su habitación. Puesto que no tenía otra cosa que hacer me fui al Hostel y allí me dijeron que para el sábado no tenían cama pero para el domingo si, así que reserve una noche allí (puesto que el lunes podía volver a casa de Alan a dormir). Pero claro esa noche aun no sabía donde dormir. Seguí buscando en mas Bed&Breakfast pero nada, en Hoteles y tampoco así que empecé a hacer el plan para esa noche. Primero iba a ir al Youth Hostel a dejar la maleta puesto que tenían una pequeña consigna y de allí me iba a comprar un ticket para ir al aeropuerto a pasar la noche.
A eso de las siete y media me decidía a volver a casa a coger la maleta para irme de allí y cuando llegué a casa estaba René (una de las chicas que estaban a la mañana) y me dijo “Pablo ya he colocado tu maleta en tu habitación”. La verdad que me quedé un poco desconcertado y le dije que la señora de la casa me había mandado un mensaje diciéndome que me tenía que ir de allí. Ella no tenía ni idea de eso, la señora no le había dicho nada al respecto, y en principio la habitación estaba libre esa noche y podía quedarme a dormir. En aquel momento la abría comido a besos pero ya se sabe que estos americanos no son muy cálidos. Esa noche cené sopa caliente cortesía de las chicas de la casa y es que después de cuatro días sin probar un solo plato de comida caliente me supo a gloria bendita.
Esa tarde me acordé mucho de mi familia porque seguramente que en  Ibiriku (donde eran fiestas) no habrían tenido una tarde tan movidita.
Al día siguiente volví a cerrar la maleta por enésima vez y me fui al Caledonian Backpackers donde tenía reservada una cama en una habitación en la que dormiríamos 50 personas. Después de dejar la maleta me fui a la universidad de Edimburgo a preguntar si existía algún tipo de corcho, panel o pared en la que la gente anunciaba pisos o estudiantes que buscaban compañeros pero aquí por lo que se ve no existe esa moda. Esa tarde estuvo venga llover así que me la pase en el albergue a cubierto.
Esa noche no pude pegar ojo entre la paliza que llevaba del día anterior y los ronquidos de media docena y por si fuera poco mi litera estaba pegada a la única que ventana que no tenía persiana con lo cual en cuanto amaneció, a eso de las seis y media de la mañana, ya no pude seguir durmiendo.
El desayuno, con eso de que estaba incluido, me cundió bastante. Hacía tiempo que no desayunaba tan a gusto y tan tranquilamente. Después de llenar el buche cogí mi maleta y me fui a los jardines de Princess St a matar el tiempo hasta que me diese la hora de poder ir a casa de Alan.
Una vez en casa otra sorpresita más. El día anterior había estado un francés viendo la habitación y ya le había pagado el depósito así que volvía a no tener cama. Por lo menos tenía cama hasta el día 5 y si pagaba el deposito de la habitación a partir del día 13 era toda mía pero claro del 5 al 13 no podía y no me apetecía mucho estar la primera semana de clase en un albergue.
Ese mismo lunes había quedado para ver otro piso y allí me encontré con Asier, un chaval de Usurbil que vivía en el piso junto con un escocés. El piso me gustaba más, era más cálido, más nuevo y tenía salón cosa que el anterior no tenía. Estuvimos hablando un rato y ya me dijo que él se iba a ir a finales de septiembre por lo tanto en principio tampoco iba a estar mucho tiempo hablando castellano en casa así que en cuanto volví a casa de Alan le mande un mensaje al Landlord para decirle que me había gustado. La verdad que Asier me hizo un gran favor escogiéndome a mí de entre todos los candidatos para la habitación.
POR FIN TENÍA TECHO. Solo me quedaba un último viaje con la maleta y ya por fin la podría deshacer de una vez.
Pasé un par de noches más en casa de Alan antes de mudarme y tras despedirme de él realicé mi último viaje con la maleta por lo menos hasta navidades.
Esto es lo que dio de sí mi primera semana. En dos palabras: de locura
Ito